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Valencia en primavera

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilA las cinco y pico empezaron a llegar los de Quinto que nos íbamos a Valencia. Sólo su cara ya decía casi todo y revelaba las muchas ganas con las que dejaban los bultos en el hall de Codec.

Después de cargar hasta arriba la furgoneta y el coche, pues no cabía ya ni una sola esterilla más, emprendimos el viaje por la M-40, por esquivar el atasco de salida de puente que imaginamos en la M-30. Al poco también nos encontramos macizada de coches toda la autopista y comenzó la odisea de una hora y pico para salir de Madrid… Ya en ruta, la lluvia también colaboró al retraso, pero gracias a eso pudimos disfrutar de la semifinal de la Champions en viaje, goles y derrotas incluido. club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenil

Ya en Valencia, llegamos a la Asociación Juvenil Collvert, donde descargar los vehículos era digno de ver y realmente lo logramos en tiempo record. Casi tan rápido como localizar la esperada cena y “aterrizar” casi derrapando en los sacos…

A la mañana siguiente, después de Misa y del desayuno, partimos hacia el Oceanográfic, donde recogimos las entradas y nos pusimos la “pulsera” para acceder al recinto.

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilEs imposible resumir lo bien que lo pasamos y lo mucho que aprendimos. David, Jesús y Gonzalo disfrutaron mucho con los tiburones, al igual que Pablo, Álvaro, Borja, Gonzalo y Andrés. Algunos otros quedaron impresionados con las medusas, la beluga del ártico y los pingüinos.

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilHicimos un alto en el camino para almorzar y encontrarnos con los de otro club juvenil que también venía de Madrid. Nada más dar cuenta de los ricos bocatas, pudimos ver el espectáculo de los delfines, que fue un gran final para una mañana de mucho que aprender.

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilNos encaminamos hacia el explosivo “Museo Fallero”, pero cuando llegamos nos lo encontramos cerrado de repente, y entonces fuimos a ver el “Miguelete”, una torre con unas vistas impresionantes de la ciudad, pero siempre que logres remontar sus 207 escalones, si los cuentas bien…

Desde allí nos fuimos a visitar a N. Sra. de los Desamparados, donde aprovechamos para comenzar bien el mes de mayo con una Romería Mariana. Nos repartimos los misterios y no pasaba desapercibido un grupillo de chavales a los pies de María. Se nos fueron sumando otras personas y acabamos unos buenos pocos… Cosas que a veces pasan.

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilEl día iba tocando fin y rematamos con una hora de estudio que muchos agradecieron. Eso de tener los deberes bien hechos es de las cosas que ayuda a pasarlo fenomenal. Después de la cena vimos una peli que gustó mucho y poco tardamos en “empezar a contar ovejitas”…

A la mañana siguiente, después del desayuno y de dejar todo recogido, estudiamos una hora y media, que además cundió un montón a todos, más de esperado. Por eso, el alboroto para salir rumbo a la playa, de la que moja…, fue más que considerable. Casi tanto como cuando paramos para hacernos con un par de centenares de petardos. En algo tenía que notarse que estábamos en Valencia.

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilLlegamos a la playa atravesando el Parque Natural de la famosa Albufera valenciana, el lago de agua dulce más grande de España y el tercero de Europa… Eso sí que es “Marca España”, sobre todo cuando te enteras que el “laguito” mide 12 km de longitud y 8 km de anchura…

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilYa en la arena, empezó un disputado partido de fútbol. Entretanto, otros pocos volaban nuestra cometa, la emblemática “Red Bull”, que ha volado en todas partes, salvo bajo el mar… Borja y David lograron dominarla incluso con las fuertes rachas de viento mediterráneo. Unos auténticos genios del artefacto volador.

Acabar el partido y comenzar a explotar petardos fue todo uno. Pero no valía simplemente explotarlos, sino que había que hacer una pequeña “falla” en la arena de playa y luego hacerla saltar por los aires. Fue divertidísimo y nos pasamos toda la mañana y la tarde en tan explosiva faena. Se nos olvidó hasta la hora de la comida, que se nos juntó con la de la merienda, pero igual daba…

Cuando toda la pólvora hubo combustionado, nos dimos un homenaje con los bocatas que llevábamos, pues había que recuperar fuerzas. ¡Nos esperaba el divertido Parque Gulliver! Además allí nos íbamos a encontrar con unos antiguos socios que se nos han marchado a vivir a Valencia. ¡Lo pasamos muy muy bien! Creemos que no quedó tobogán por el que no pasáramos… Luego nos pasamos por las pistas de patinaje y BMX donde algunos expertos demostraban sus habilidades sobre ruedas, unas veces con la ayuda de pedales y otras simplemente en línea… Los mortales veían de cerca el suelo, pero había demasiada técnica y no hubo caídas…

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenil Las caras de emoción resumían un día que no podía terminar sin un buen helado en la Plaza de la Reina. Y allá que nos fuimos. Un cono con dos bolas, de los grandes, hizo las delicias de la casi quincena de bocas que en poco rato dieron cuenta de unos helados realmente ricos. Al fin llegamos a Collvert y tras preparar la cena, los sacos no imaginaron que todos cayeran como “losas”…

Y llegó la última mañana. Recogimos todo y lo dejamos como un palacio. Cargamos las cosas y nos encaminamos hacia la Albufera, pues nos espera un paseo en barca que no imaginábamos. Por lo menos la mayoría. Un vez encontramos el atraque, rápidamente nos vimos dentro de una barca la quincena de marineros y empezó una aventura muy divertida. Salimos del atraque por una “carrera”, que así es como se llama a los canales que desembocan en la famosa albufera, atravesando los arrozales y haciendo alzar el vuelo a todo tipo de aves protegidas, desde patos hasta la no sé qué real que es una especie única en la zona.
club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilBoro y Vicent nos guiaron hasta la desembocadura… Y comprendimos a Noé. El viento empezó a rizar las aguas y las olas mojaban las caras de los marineros de proa. Pero igual les daba, pues el solete se agradecía y poco tardabas en secarte. Tras un rato de navegación, alcanzamos la reserva de aves, donde otra barca nos suministró el pan que se nos había olvidado para dar a los patos. ¡Era increíble! Se acercaban a comer el pan y nos seguían como amigos. Después de dejar aguas atrás las aves y patos, nos dirigimos hacia el centro de la albufera y luego ¡varios de los pequeños marineros pudieron dirigir nuestra nave de vuelta a puerto! Una experiencia que tardaremos en olvidar…

De eso hablamos ya en el McDonald de Valencia en el que entre una historia y otra las hamburguesas se diluían con sorprendente pasividad… Así que tras el McFlurry esperado y muy recordado por algunos, nos despedimos de los dos que se quedaban con sus padres por el Levante y vimos al poco rato que para Madrid sólo quedaban 350 km. Se pasaron muy rápido, no sólo por el sueñecito de varios sino también por las canciones de Borja, David, Carlos y Pablo… Aunque llegamos a Madrid, no nos olvidaremos de unos días tan divertidos en los que lo hemos pasado tan bien con tantos amigos…

 

 

 

 

 

 

 

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