Galería

¡Lluvia de glucosa!

Ésta ha sido una de las exclamaciones que resume el Minicamp de Codec en Las Cabañas (Soto del Real). El premio de gominolas en cada prueba ha tenido vida propia. En el primer juego de noche, el esperado “Marco Polo”, terminó con una clara victoria de los chicos que tenían que atravesar la línea enemiga con su salvoconducto, huyendo de los temidos soldados contrarios. Después de comprobar que todo el ejército tenía en regla los pasaportes, hubo ¡lluvia de golosinas!

A la mañana siguiente, el deporte comenzó con el fútbol entre el equipo de Codec y Jara. Tras perder ese encuentro, luego tuvimos la revancha en el voleibol. Fue un partido reñido, en el que ganamos 21-18. En el siguiente, los chicos del Jara se vinieron arriba y terminaron ganando 23-21. En el desempate, el contundente 11-5 a favor de Codec sentenció la victoria, que de nuevo fue celebrada con ¡lluvia de glucosa!

Jaime y Javier encontraron un escarabajo bastante grande del que se hicieron muy amigos. Lo presentaron al resto y se convirtió en la mascota del equipo y alguno decidió llamarse escarabajo en el divertidísimo juego de “Rommel vs. Montgommery”.

Los juegos de tarde fueron muy divertidos y variados, desde pruebas de estrategia, habilidad y resistencia, hasta técnica y precisión. La prueba de globos nos dejó algunas de las mejores instantáneas del día, además del frescor propio del globo que te explota encima… Que se lo digan a Fita, que vio cómo un globo sin mucho riesgo se le escapaba de las manos dejándolo fino de agua. En otra partida, José Luis lanzó a Diego un disparo fallido que provocó una auténtica cortina de agua. Algunos pidieron a gritos ¡lluvia de glucosa! para premiar la mojada de los globos. Tras el juego de noche, en el que la estrategia de Montgommery derrotó a los aguerridos hombres de Rommel, contamos la historia del Cometa Halley y varios aprendieron qué es una órbita…

La mañana siguiente comenzó con el waterpolo y basket, aparte otras pruebas deportivas como submarinismo, lanzamiento de balón parado, inmersión y muchas más. Ha sido divertidísimo y hemos llegado al almuerzo agotados. Nada ha quedado en los platos, y eso que la paella estaba riquísima.

Tras la impresionante búsqueda del tesoro, nos han entregado los premios a los equipos ganadores. La despedida ha sido entrañable, pues muchos de los chavales se despedían y felicitaban a los de Codec, Jara, Mizar, Altamira… Era como una fiesta.

Claramente, el Minicamp de 2012 ha sido mucho más que una permanente ¡lluvia de glucosa!

Comentarios cerrados.