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En la Laguna de Peñalara

¡Qué bien lo hemos pasado! La excursión a la Laguna de Peñalara, en plena sierra segoviana, ha sido una delicia. El día ha sido sensacional, el tiempo de fábula y la compañía ¡imparable!

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilLa llegada al Puerto de Cotos, en la línea limítrofe entre Madrid y Segovia ha tenido sus emociones, y aparcar ya supuso todo un logro. Nunca imaginamos lo que tardaría en aparcarse un Ford KA que bloqueó el parking hasta que ya nadie pudo entrar. Pero finalmente aparcamos las dos furgonetas una al lado de otra. También inimaginable en un parking repleto.

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilCon las mochilas a la espalda iniciamos la subida hacia el conocido camino de la laguna, el más suave y accesible. Bueno, accesible en alguna zona era un decir, pues aún queda mucha nieve y no contábamos con ella. Pero la huella estaba muy pisada y podía transitarse sin mayor dificultad. Así que casi tan plano como la planta de moda joven del hipermercado…

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilEl ritmo de los que llevaban la delantera era ágil e imparable, así que alcanzamos pronto el desvío que separa la laguna de la Cresta de Claveles, en la cima de Peñalara. La subida a la gélida agua fue también muy divertida, pues eso de tener nieve a rebosar no podía desaprovecharse. Claro, de tocarla a hacer bolas hubo menos que de hacer bolas a lanzarlas al que estaba a tiro. Pronto se armó una batalla de nieve de las que no son frecuentes en mayo. Y se agradecía, pues el calorcete iba a menos cada bola que uno recibía…

club codec opus dei asociación club codec juvenil actividades niños jóvenes juvenilAprovechamos las vistas de la laguna para almorzar. Y no cualquier cosa, sino entre otras “guacamole mexicano” preparado por una de las madres que nos han acompañado. ¡Riquísimo! También fue un éxito el “chorizo de chocolate”, que entró casi tan bien como el “chorizo ibérico” de algún otro…

Tras este pequeño banquete, llegó el “momento Starbucks”, y el café bombón endulzó a todos antes de iniciar la bajada. Unos la harían andando, y no pocos haciendo la “croqueta”… en la nieve y luego más tarde en la pradera, que era mullida como una moqueta.

El morenito de todos, los bolazos de nieve de la mayoría y el sueñecito en la furgo de todos da idea de lo bien que lo hemos pasado en esta excursión. ¡Os esperamos para la próxima, que promete más altura!

 

 

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