Galería

En Cosmocaixa

la foto 1Los de 5º aprovechamos la tarde para aprender cosas nuevas.

La verdad es que lo de Cosmocaixa gusta siempre y es muy fácil descubrir mucha ciencia en las cosas normales o cotidianas: desde por qué se mueven las olas hasta por qué hay ciclones.

la foto 2la foto 3

El Museo es enorme y está organizado en cuatro grandes áreas: las exposiciones temporales, la exposición permanente, el Planetario digital y un jardín de rocas con muestras procedentes de todos los puntos de la Península Ibérica.

la foto 4

Nada más llegar hay una roca de 2 toneladas, pero que se mueve muy fácil gracias al agua sobre la que está apoyada. Cosas de la ciencia decía alguno de los que nos acompañó.

También había una exposición muy simpática de la microvida, en la que podías observar con microscopios seres pequeñísimos, monedas, huesos, mosquitos y alas de abeja. La verdad es que gustó bastante. Casi tanto como lo de “tunear” microorganismos con un ordenador y… ¡lanzarlos a una charca virtual reflejada en el suelo! Los niños pequeños se abalanzaban para jugar con nuestras creaciones.

la foto 5

Ya en la exposición permanente pudimos disfrutar de un montón de efectos físicos con los que podías jugar y aprender. El de la energía estática nos atrapó un buen rato, pues bastaba cargarte un poco para dar un fuerte corrientazo al que tocaras.

A algunos también les encantó un cuadro muy grande de la cara de Einstein ¡hecho con los números de un dado! Era espectacular, pues cada puntito, y el máximo era seis…, servía para representar líneas, ojos y boca. Incluso remarcaba un gesto sonriente. Que es como acabamos después de una visita como esta.

Comentarios cerrados.